Desconocía que Marcos Aguinis era un stand-up comedian. Sin embargo, leyendo una breve entrevista en La Nación me enteré del nuevo giro en su carrera.
Allí leo:
-¿Por qué esta novela?
-El género implica placer y angustia. Uno procura no defraudar al lector que acompaña al autor cuando lee. Esta es una novela de amor que se desarrolla en un escenario donde el amor es puesto a prueba todo el tiempo.
Y más adelante:
-¿El desencanto de los protagonistas, los guerrilleros Carmela e Ignacio, con la revolución cubana es el del autor?
-[Sonríe] Sí, yo estuve enamorado de la revolución cubana, como le ocurrió a la gran mayoría del mundo. Como también estuvo el mundo enamorado de la Revolución Francesa y de la Revolución Rusa. Recuerdo la etapa en la que se gritaba: “¡Fidelismo sí, comunismo no!”. En Sierra Maestra hubo un heroísmo cargado de sacrificios, peligros, derrotas… fue una aventura delirante de la que nadie esperaba nada.
Aunque la frase «fue una aventura delirante de la que nadie esperaba nada» me produce cierta gracia (creo que unos cuantos cubanos sí esperaban y bastante de aquella aventura), no puedo evitar un dejo de melancolía: finalmente y para mi decepción, fue un enamoramiento pasajero, como de estudiante.
Lo que me hace recordar los famosos versos, aunque en una versión aggiornada: amores de estudiante sionista, flores de un día son…
De todas maneras, comparado con consultant™ éste parece un palestino de la intifada.
¹ de abril
























que aburrido!!!!
un bostezo total