Alguna vez te pareció que el famoso programa que habías instalado ¿no lo entendía ni Dios? ¿Te acordás cuando le diste click a ese botón que parecía inocente y terminaste tirando al tacho de basura horas y horas de trabajo?
Tranquilo muñeco, no estás solo. Unite al club, que somos varios miles.
Como dice la famosa frase, no nos une el amor, sino el espanto.
Gracias a Toni, mi profesor de diseño por mostrarme el video, que seguramente anda dando vueltas desde hace mucho.
Pero nunca es tarde para verlo.
























Buen blog el tuyo, pasaré más seguido.
En una primera ojeada, pensé que la foto de arriba se trataba de algún tramo de La Cañada, en Córdoba. ¿Conocés?
Un abrazo.
PD: Así que te gustó la versión de Ferrara de los Body Snatchers… A mí más o menos.